El concepto de patrimonio es amplio e incluye sus entornos tanto naturales como culturales. La dimensión cultural abarca los paisajes, los sitios históricos, los emplazamientos y entornos construidos así como las tradiciones pasadas y presentes. Se debe incluir igualmente el Paisaje, en tanto que uno de los máximos atractivos del Turismo, ya sea éste paisaje urbano, ámbito monumental, paisaje natural de montaña o costa, etc. El Paisaje como depositario de la cultura del destino se manifiesta en las categorías establecidas por UNESCO. De este modo, debemos distinguir entre paisajes culturales, que representan las “obras conjuntas del hombre y la naturaleza”, y paisajes vivos, que conservan una función social activa estrechamente vinculada al modo de vida tradicional. En cualquier caso, el paisaje es una realidad compleja, integrada por componentes naturales y culturales, tangibles e intangibles.
Consolidar una política culturalmente responsable con los bienes y manifestaciones culturales sólo pueden realizarse a través de la conjugación adecuada de 3 dimensiones básicas:
Las últimas tendencias y la vanguardia artística forman parte de la filosofía de Sol Meliá. Por este motivo la compañía aprovechó la reforma integral del hotel Meliá de Mar, en Baleares, para exponer la obra de siete consolidados pintores europeos en cada uno de sus pasillos. Las obras envuelven unos cilindros de luz convirtiendo cada planta del hotel en una auténtica sala de exposición.