Durante el año 2008, Sol Meliá incorporó a su cartera hotelera un nuevo establecimiento en Tenerife, el Gran Meliá Palacio de Isora, cuya ubicación no afecta a ningún espacio natural protegido ni a ningún área de sensibilidad ecológica, según la Ley 11/90 de 13 de julio de prevención de impacto ecológico.
Entre las consideraciones ambientales que se tuvieron en cuenta durante el desarrollo de este hotel destacan las siguientes:
El desarrollo del Plan Parcial del hotel supondrá asimismo un impacto social positivo caracterizado principalmente por:
El desarrollo del hotel tiene la potencialidad de generar diversos beneficios económicos indirectos sobre la región en la que se ubica. Este impacto indirecto se estima en 150.1 millones de euros, teniendo en cuenta:
El número de empleos directos del hotel es de 550. El número de empleos indirectos creados por el hotel se estima en 253, lo que supone una renta anual de 4.5 millones de euros.
Con motivo de la apertura del hotel, Sol Meliá firmó un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Guía de Isora para el apoyo del desarrollo local a través del fomento de empleo y formación. Para el cumplimiento de dicho acuerdo, se organizó un Plan de Reclutamiento y Formación en el que participaron aproximadamente 800 personas.
A finales de año la compañía abrió un nuevo hotel de cinco estrellas en la capital catalana, el ME Barcelona, en el que se ha fomentado la eficiencia y el ahorro energético a través de acciones en diferentes ámbitos. Así, en cuanto a climatización y saneamiento destaca:
El hotel ha seguido nuevos criterios de alumbrado y consumo eléctrico para favorecer el ahorro:
Paralelamente, el establecimiento, diseñado por el arquitecto francés Dominique Perrault, ha contribuido a la transformación urbanística del nuevo distrito tecnológico 22@ cuyo objetivo es renovar y revitalizar una antigua zona industrial de la ciudad con nuevas empresas, centros de investigación, de formación y tecnología, así como viviendas, equipamientos y zonas verdes. El Plan de infraestructuras cuenta con una inversión pública de 180 millones de euros.
Igualmente, el desarrollo del hotel tiene la potencialidad de generar diversos beneficios económicos indirectos sobre la región en la que se ubica, en función de la inversión realizada en la adquisición de suelo y construcción del establecimiento por un importe de 103 millones de euros. De estos se estima que la repercusión económica indirecta en la zona es de 72 millones de Euros.
El número de empleos directos del hotel es de 189 y el número de empleos indirectos creados por el hotel se estima en 95, lo que supone una renta anual estimada de 2.3 millones de euros.